Spanish translation courtesy of Carolin Hübner
Change language:
Felicidad – la fuerza para seguir
Carolin (España)
Nací en Frankfurt, donde también pasé mi infancia pero recuerdo más los años de la época de mi juventud vividos en Berlín. Desde los 16 supe que quería trabajar con idiomas y como me pareció que inglés y francés no eran suficiente, decidí, una vez aprobado el bachillerato, aprender otro idioma: español. Así fue como aterricé en Barcelona.
Cuando llegué no sabía mucho más que “olé” y “adiós”. Tenía en mente quedarme un par de años y luego irme, al menos por un tiempo, a México. Pero aprendí el idioma, conseguí trabajo y encontré a alguien con el cual viví durante 7 años. También descubrí que para mí compartir unos pocos m² es probablemente el camino más seguro para matar el amor. Aunque estuve muy triste, seguí en Barcelona, pasé la Escuela Universitaria de Traductores e Intérpretes y a estas alturas ya llevo bastantes más años en España que en Alemania. Mientras estuve trabajando disfruté traduciendo tanto los subtítulos de películas en un festival de cine como la documentación de textos técnicos. Más tarde llevé un pequeño negocio de importación combinando los idiomas con los conocimientos comerciales. Hasta aquí lo que se refiere a mi cerebro.
Para “alimentar” mi alma, comencé a leer y experimentar con el BATIK, una técnica de estampación originaria de Indonesia. Mientras que el tradicional estilo de pintar una tela consiste en hacer el dibujo con pincel coloreando la tela (tipo acuarela), en la técnica BATIK lo que se aplica, con pincel u otros utensilios, es cera. La cera envuelve el hilo lo que se denomina que se “reserva” un trozo de ya que en esta zona no llega el tinte de la posterior coloración.
Entonces sigue el primer baño de color. Después la tela tiene que secarse. Trabajar con esta técnica requiere paciencia porque el secado debe ser de forma natural ya que el sol o la calefacción harían que se derritiera la cera.
Ahora se repite este proceso (cera / tintada / dejar secar) una o varias veces, siempre comenzando con el color más claro y terminando con el más oscuro. Al final hay que llevar la tela a la tintorería para eliminar toda la cera.
El resultado final depende de muchos factores: el tipo de cera, la cantidad de color, el material (yo personalmente sólo trabajo con seda), la duración de la tintada, la temperatura del agua, etc.
Cuantas más tintadas, más se rompe la cera y se cuela un poco de color en el trozo que se ha “reservado” con lo que se consiguen las finas “venitas” tan características en el estilo BATIK obteniendo una pieza única.
Aproximadamente 3 años más tarde encontré el equilibrio para mi corazón cuando me enamoré otra vez, y con este hombre tuve una de las experiencias más bonitas y profundas de mi vida. Me convertí en mamá de un niño de 5 años. Siendo yo una persona cuyo mayor deseo era viajar a tantos y tantos lugares en el mundo, queriendo conocer a otras personas, otras culturas, otras formas de vivir y de entender las cosas, me ví ahora entrando en un mundo completamente diferente al poner mi atención en lo que estaba pasando detrás de esos enormes ojos marrones. Le adopté desde el punto de vista adulto en lo que se refiere a la responsabilidad pero en cuestión de sentimientos, lentamente, paso a paso, nos adaptamos mutuamente y aunque no tengamos ningún tipo de relación legal, no cabe la menor duda de que “él es mi hijo” y me sentí tremendamente orgullosa cuando recibí por primera vez un regalo para el Día de la Madre. No necesito ningún documento que me recuerde la responsabilidad que decidí aceptar en su día. Además, me parecía más importante entregar mi amor a alguien que ya estuviera en este mundo que preocuparme de si mi hijo era o no genéticamente “mío”. Nadie es propiedad de nadie y así sencillamente, abrí mi corazón. Aunque no quisiera renunciar a un solo sentimiento que viví en mi corazón, si soy sincera pensé que podría viajar y compartir alguna experiencia de pareja con mi media naranja más tarde, cuando el chico fuera mayor. Pero, ¿qué podía hacer yo si la vida parecía tener otros planes para mí?
Criar a un niño es más que darle cariño. Amar también quiere decir educación y disciplina. Especialmente lo último no fue tarea fácil de compartir con su padre ya que su carácter es más bien el de una persona que detesta las reglas y que se aburre rápidamente porque para él repetir es sinónimo de monotonía.
En 1994/5 comencé a tener la sensación de que no era yo la que manejaba su vida sino que era esta vida la que me estaba empujando a través de ella. Cualquier cosa que ocurría me sobrepasaba por completo, siempre corriendo y nunca llegando. Y por aquel entonces comencé a tener en el dedo meñique de mi mano izquierda unas contracturas nerviosas y también observé que al apretar una tecla del ordenador, en vez de escribir una letra me salían varias de golpe. Estaba muy nerviosa, a veces incluso llegué a temblar. Pensé que era a raíz de las discusiones con nuestro hijo o con su padre porque quería hacer un “trabajo bien hecho”, a lo mejor esforzándome demasiado.
Caí en una importante depresión y recibí apoyo psicológico durante 2 años. Las charlas me ayudaron mucho pero el temblor no desapareció. Así que fui a ver a un neurólogo (1999) que hizo un montón de pruebas y una resonancia del cerebro (¿todo esto sólo porque estaba un poco demasiado nerviosa?) ¡Qué chica tan inocente! Unas pocas semanas más tarde me dieron el diagnóstico: Enfermedad de Parkinson.
Fue como una bofetada en medio de la cara. Parecía que era ayer cuando experimenté el proceso de tener que aceptar que con casi 40 una no es vieja pero desde luego, ya no se es joven, así que la cabeza de un hombre puede girar tras otra mujer. Pues hoy tuve que enfrentarme a una enfermedad PROGRESIVA y, hoy por hoy, incurable.
Aprender a vivir con la Enfermedad de Parkinson es un trabajo duro. Yo que siempre había rechazado incluso una Aspirina si no era absolutamente necesario, tuve que aceptar que ahora necesitaba unas 14 pastillas al día. También descubrí que padecer la Enfermedad de Parkinson significa mucho más que el temblar o sentir rigidez, y que desde luego, no es una enfermedad que padece únicamente la gente mayor (el Papa casi me doblaba la edad). Hay que poner toda la atención en cada paso si no quieres caerte y tu vocabulario incluirá a partir de ahora palabras como estreñimiento, fatiga, mareo o vértigo, dolor, angustia y ansiedad.
Debemos luchar contra la apatía y/o depresión y aunque sea una persona que sabe estar sola, es más, que necesita estos ratos consigo misma, también debe haber vida social.
Vale, no aguantamos grandes aglomeraciones, luces estroboscópicas y nos sentimos fatigados mucho más rápidamente que la “gente normal”. Así que la primera fila en un concierto de los Rolling Stones no sería el lugar más adecuado para mí. Sin embargo, no puedo echarle la culpa al Parkinson porque bien pensado, hace 20 años tampoco me hubieras encontrado allí. Lo que realmente ha cambiado es que cuando salgo, cojo un taxi y voy a lugares más pequeños. Después de haber pasado una velada maravillosa (compartiéndola con la persona amada o con buenos amigos) no hay necesidad de seguir hasta que salga el sol. El énfasis está en la calidad, más que en cantidad.
Vale, tenemos serios problemas de equilibrio, lo que equivale a que se acabaron los zapatos de tacón alto. Pero seamos sinceros, la vida puede ser maravillosa u horrible, pero eso seguro no dependerá de un par de zapatos.
AUNQUE NOS CUESTE, NO DEBEMOS COMETER EL ERROR DE HABLAR TODO EL RATO SOBRE LA ENFERMEDAD DE PARKINSON. Creo que no es bueno para nosotros y aquellos (felices) que tengan cuidadores/ familiares se darán cuenta de que ellos lo agradecerán.
Tuve que dejar el trabajo comercial y sólo hago unas pocas traducciones (aunque lo seguiré haciendo mientras pueda porque mantiene mi mente ágil) pero estuve orgullosa y me sentí útil participando durante 2 meses en un estudio llamado “Edupark”. Afectados de Parkinson y sus cuidadores/familiares de 7 países europeos iban explorando las posibilidades al margen de la medicación, de cómo enfrentarse a la Enfermedad de Parkinson (estrés, comunicación, aficiones, depresión). Lo mismo sentí cuando pude conjuntamente con otras personas, contribuir con mis comentarios a que la Guía Europea sobre Cómo vivir con Parkinson, de reciente publicación, se convirtiera en una guía realmente buena.
También estuve contenta cuando atendí las conferencias y disfruté compartiendo las experiencias vividas en los talleres durante el Congreso para Parkinson Joven, organizado por la EPDA (European Parkinson’s Disease Association – Asociación Europea para la Enfermedad de Parkinson), celebrado en Octubre del 2005 en Dublin, Irlanda.
Somos más sensibles que otras personas y es duro vivir siempre al filo de la navaja de caer en una depresión pero cómo decía una amiga mía una vez: “ERES MÁS SENSIBLE QUE OTRAS PERSONAS, TANTO PARA LO NEGATIVO COMO PARA COSAS POSITIVAS. ASÍ QUE CÓGELO COMO UN REGALO PORQUE ERES CAPAZ DE SENTIR COSAS QUE OTRAS PERSONAS NUNCA NI SIQUIERA SABRÁN QUE EXISTEN”.
Así que por un lado tengo que pasar cada día las fases OFF, siendo aquéllas de la tarde las peores. Es como una “pequeña muerte” cuando notas que el dolor te sube lentamente por los huesos y los músculos, y este milagro de la naturaleza, nuestro cerebro, es invadido por “pensamientos negros” y no hay nadie que te entienda o que pueda ayudarte de verdad.
Por otro lado tengo mi arte: el BATIK. Adoro el tacto de la seda y me encanta la explosión de colores.
No sigue ninguna lógica matemática pero con la misma medicación, le añadimos estrés, griterío, comportamiento brusco, los síntomas se agravan, mientras que un abrazo cariñoso o un poco de atención se traduce en menos caídas, encontrarse mejor, … significa felicidad.
Cuando veo la sonrisa en el rostro de alguien y hay brillo en sus ojos cuando dicen: ”oh, estas piezas de BATIK son realmente preciosas”, ME SIENTO FELIZ. Y ES PRECISAMENTE ESO, ESTA FELICIDAD LA QUE A MENUDO ME DA LA FUERZA PARA SEGUIR.
Disclaimer
Opinions and views expressed are those of the author(s) and do not necessarily reflect the official policy, position, opinions or
recommendations of the EPDA, affiliated organizations or sponsors - Terms of use apply.